Crisis de ansiedad y como las gestionarlas en niños TEA

Las temibles crisis.

Nadie nos prepara para ser padres ni a superar una crisis de angustia, por lo menos a mi nadie me ha enseñado. Todo lo que se es mi propia experiencia,lo que me ha tocado vivir y como he logrado salir de cada situación aprendiendo de ese mal rato, para saber cómo gestionarla la próxima vez.
Los psicólogos me han hablado de las crisis,yo lo comentaba con su médico pero oye! será casualidad que cada vez que le ha dado una crisis no habia ningun psicologo con su teoría al lado para irme diciendo?.…no,casualidad no es,simplemente es  lógica.
No digo que las charlas con los psicólogos no vaya bien,que si que van,pero mi experiencia es que se aprende más en el de padre a padre que de padre a médico,es mi opinión.
*Los médicos saben de estudios investigaciones,teorías,medicación y prácticas generales.
*Los padres sabemos del dia a dia,del minuto a minuto,de sus crisis,sus preocupaciones,los vemos avanzar o estancarse,llorar o reír,perderse en su mundo o viajar al nuestro….
Por lo tanto en la práctica los padres/madres que ejercemos claro!,estamos sobradamente preparados,nos sobra experiencia,nos sobra motivación,podemos aprender y lo hacemos a gestionar las crisis que tienen nuestro niños TEA y nos sobran cojones! para afrontar lo que nos venga.

Pero a lo que voy,las crisis…ains aún recuerdo la primera.
Preguntas como ¿cuando le dara ? ¿ que volverá a detonar otra?, ¿porque le pasa?,vamos las típicas preguntas que se resumen en :
-QUE?
-CUANDO?
-PORQUE?
Tantas veces me las he preguntado como viajes hemos hecho,cenas he ido,reuniones con amigos o simplemente salir a pasear así que creo que sería incapaz de contarlas todas.
Tenía tanto miedo enfrentar sus crisis de angustia aunque sabía que no le pasaba nada que era simplemente ansiedad,me daba mucho miedo,me angustiaba,me ponía muy nerviosa,quería llorar y si ya estaba con alguien que no entendia la situacion entonces ya me ponia histerica,como una “cabra loca” muchas veces por culpa de esa situación pagaba mis nervios y mi falta total de experiencia con quien no debia,con mi hijo,empeorando así su estado,poniéndolo mas nervioso mas bloqueado y aumentando los niveles de angustia. ERROR MIO.

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alt="en niños TEA es fundamental que mantengamos la calma ante la situacion que les provoca a ellos la crisis"
 

La primera vez que conocí a las “temidas” crisis de ansiedad o ataques de pánico,cada uno lo llama de diferente manera,estábamos en casa de mis padres y era un dia como otro cualquiera.Habíamos ido a comer con ellos y despues nos ibamos con mi hermano mi cuñada y mi sobrina a las fiestas patronales de un pueblo cercano.Tendría unos 5 o 6 años y con su prima que solo se llevan 4 meses de diferencia eran uña y carne asi que tenia muchas ganas de verla.
En casa de los abuelos después de comer hubo un portazo tremendo de la puerta del baño que se cerró de golpe y mi madre siempre muy estricta en cuestiones del hogar llegando al ser una enferma de la limpieza y el orden,comenzó a gritar buscando el culpable del portazo,no recuerdo bien pero creo que hasta yo di un respingo,mientras su abuela gritaba en mi hijo algo se desencadenó en ese momento,se puso muy tenso,comenzó a llorar y se puso muy nervioso.Me lo saque a la calle y estuve explicando que no pasaba nada que solo se había cerrado una puerta de golpe y la abuela que es muy refunfuñona tenía que buscar culpables de quien se la había dejado abierta pero a grito pelao”.

Se calmó un poco pero decidimos irnos ya para casa de sus tíos y seguir con nuestros planes y así que se le olvidara el incidente de la puerta.
Cuando llegamos a las fiestas estuvo toda la tarde nervioso,inquieto,no quería ni jugar con su prima,ni hacerle fotos me dejaba,nada le venia bien,pensabamos que seria pasajero lo comentamos con sus tíos el susto que se había llevado y no le dimos tampoco importancia,pero se le veía que no estaba bien,quería irse a casa,era raro en él no querer estar con su prima.
Sabíamos que eran fiestas pero yo no imaginaba que a las 18.00h iban a soltar vaquillas y bueno lo que nos faltó aquella tarde!.
Empezaron a tirar petardos de todos los tamaños,nos encontramos con las vacas y encima nos venía de cara una “masa” de gente,el cóctel perfecto para que mi hijo explosionara.
RUIDO + GENTE = crisis asegurada.
Se puso rígido,no le podía quitar las manos de los oídos,estaba tan tenso que hacía una fuerza exagerada para taparse los oídos,lloraba y gritaba que pararan los ruidos,los nervios eran tan evidentes que se le notaba el pulso,teníamos una crisis de ansiedad encima y no sabíamos actuar,ni su padre ni yo ni mi hijo,ni los cientos de personas que habia alli podian parar aquello.
Él estaba en plena crisis pero yo de verlo así me puse igual que él,no sabía qué hacer para que se tranquilizara,nada lo calmaba y encima yo lo tenia que calmar a gritos porque entre tanta gente y tantos petardos no me oía,tampoco lo podía sacar de allí porque el coche estaba en la otra punta del pueblo y tenía que cruzar con el crio toda la plaza,no lo creí oportuno,así que me lo lleve a un rincón donde pensé que estábamos más recogidos y espere a que pasara todo.
Sus gritos eran de que lo llevara a casa que nos fueramos de alli pero no podia sacarlo.
Cuando pasó todo que se me hizo eterno ni mi hermano ni mi marido entendieron la situación,para mí también era nueva pero yo estaba sufriendo de verlo asi tan mal aunque me deje convencer y nos quedamos a cenar,todos pensaban que la exagerada era yo y que al chico se le iba a pasar,en mi interior algo me decía que no pero me quedé a pesar de que Iván estaba pasando una tarde malisima.
Ni cenamos cómodos ni mi hijo volvió a estar cómodo ni yo me relaje,la situación como digo no habia pasado nunca pero me dio mala espina.

Pasaron las semanas y los meses y la nueva situación se fue convirtiendo en habitual,se tapaba los oídos por todo,un pitido fuerte,un portazo,cualquier cosa que le asustara ya estaba con las manos tapándose los oídos.
Hasta entonces habíamos ido todos los años a ver los fuegos artificiales de final de “Pilares” pero aquel año fue una pesadilla,nos marchamos porque él no los pudo soportar.yo no entendía nada,lo que no le había pasado de bebe le pasaba de mas mayor.
Dejamos de meternos en masificaciones de gente,de ir donde tiraban petardos o donde cabía la posibilidad de que los tiraran y hacia todo lo posible por mantenerlo tranquilo avisando donde íbamos a ir.
Siempre se me escapaba algo,no puedo controlarlo todo,y ahí entraba en pánico pero llego un momento que entrábamos los dos,él niño y yo.
De taparse los oídos siguió el morderse….me desesperaba,me consideraba tan mala madre!,se hacía daño el mismo y no podía evitarlo.
Se mordia en el colegio,en la calle,cuando estaba solo porque si yo lo veía le caía la charla,le decía; 
-que porque se hacia daño el mismo?
-si estas mal,nervioso o preocupado cuéntamelo y se te pasara esa tristeza y asi juntos podemos buscar mas soluciones …..ese era mi mantra….

Le revisaba continuamente las muñecas que era donde se mordía si llevaba la marca hablaba con él en cuanto tenia oportunidad porque era indicio que le pasaba algo.

Continuamos con la fase de romper,me destrozaba lo que pillaba,si algo lo alteraba y entraba en fase de crisis ya me preparaba para lo que me venía encima,mordiscos y destrozos,podían ser romper sus cosas o romper objetos que él pensaba que no iba a encontrar nunca,cuando me encontraba algo roto aparte de que se me caía el alma,le veía su cara de “oh me han pillado”.
Fueron años de intentar buscar soluciones,hablaba mucho con él,le explicaba el valor de las cosas,que no tenía que romper nada y menos autolesionarse,fue duro.

Un verano un compañero de trabajo de mi marido no dejo muy economico un apartamento en la playa y aunque a mi no me gusta ni ver la playa accedí a ir porque entre los años de paro y la escasez económica se me había olvidado lo que era viajar.
Cuando llegamos mi hijo se pasaba una jornada laboral en el agua del mar,le encanta el mar,le encanta la playa y siempre le pasa que la coge con muchas ganas.
El agua del mar le curó las heridas que llevaba en las manitas de morderse,se había hecho ya hasta callos que yo de verlos me derrumbaba porque me recordaban de lo que eran y en dos días el agua del mar se los curó y le dejo unas manitas suaves y lisas,sin marcas.
Todas las noches caía rendido de cansancio,estaba agotado de tanta playa.
Pero no siempre acertamos y el fin de semana había mercadillo y decidimos acercarnos a verlo,yo soy una apasionada de los minerales!.
La tarde iba genial,jugó a todos los juegos del mercado y no recuerdo sino le compramos algún recuerdo,porque la tarde me dejo el mas amargo de todos los recuerdos cuando comenzaron a tirar cohetes,eso no eran petardos,eso eran detonaciones!,pero claro estábamos en oropesa,que puedes esperar de la tierra de los cohetes!.
Cuando sonó la primera explosión,yo me quede paralizada,me note a mi misma como me cambio la cara,lo busque con la mirada porque mientras yo miraba los tenderetes mi hijo iba con su padre por una zona de juegos que estaba montada.
Corrí a juntarme con ellos y le explique a Iván que serían algunos chavales tirando petardos porque eran fiestas,no eran petardos,eran detonaciones pero bueno…
Aquellos ruidos más parecidos a ollas expres explotando que a petardos se fueron haciendo más continuos y nos tocó correr,le dije a mi marido que trajera el coche cagando ostias  pero ya era tarde,venía una masificación de gente tirando esos cohetes y cortaron calles.
Iván se quedó bloqueado,no hablaba,no decía nada ni parpadeaba,me asusto tanto que grite a su padre que fuera el a por el coche que yo me quedaba con el chico esperandolo alli,no podia ni andar el pobre del ataque de pánico.
Estábamos en medio de una rotonda para ir directamente al apartamento esperando a que viniera su padre y se me hacía eterno,aquello fue horroroso.
Cuando al cabo de muchísimo rato llego su padre con el coche,yo quería ir a un hospital del estado en que se encontraba el crío,pero encima nos pilló atasco,aunque por otro lado vino bien porque fue cuando Iván pudo empezar a gritar,llorar y patalear que lo sacáramos de allí y eso le vino bien para soltar todos los nervios y el bloqueo que llevaba.
LLoró durante un buen rato y mientras estaba con el se me ocurrio la mejor idea que he tenido nunca ……..

TAPONES.…. si ……. TAPONES.
De los de piscina,de los que se compran en la farmacia,invisibles,discretos y podía ser que funcionara.
En cuanto llegue a Zaragoza baje a mi farmacia de siempre y le explique para que los queria asi que me dio unos discretos de silicona y encima económicos.


Cuando tuve oportunidad de jugar un rato con Ivan aquel dia le presente a sus amigos los tapones,le dije para qué eran y le puse un espejo delante para que él mismo comprobara que eran discretos.
BENDITA SEA LA HORA !.
FUNCIONO.
Se sentía cómodo y protegido con los tapones,entre que yo le iba diciendo lo mismo
-“estamos muy lejos de los petardos aquí no pasa nada”.
y llevaba sus tapones poco a poco se fueron pasando aquellas crisis tan gordas y tan malas por los ruidos fuertes.

Desde Oropesa hará 8 o 9 años no ha vuelto a bloquearse por los petardos de aquella manera tan brutal,eso sí yo y los tapones eramos inseparables,un par en cada bolso.
Tampoco se ha vuelto a morder desde que el mar e curó las heridas de sus manitas y le quito los callos,afortunadamente.
Procura no estar donde tiran petardos,procura evitarlos,no le gustan,pero ahora si se encuentra en algún sitio de repente con que los tiran ya no entra en pánico.
Me ha costado mucho trabajo,muchos años de decirle lo mismo,pero nunca perdais la esperanza.
Esto os lo dice una miedosa de las tormentas,mi hijo no les tiene miedo porque delante de él nunca he demostrado el pánico que me dan,pero mi miedo a las tormentas me viene desde niña y ahí está,por eso no quiero que mi hijo pase por lo mismo que yo.
Alguna crisis ha tenido a lo largo de todo este tiempo pero no ha sido ni tan grande ni por esos motivos.

MI FORMA DE GESTIONAR LA CRISIS EN MI HIJO TEA

– Decirle constantemente que no pasa nada,mantente tranquilo aunque por dentro estés peor que el niño/a,en esos momentos necesitan confianza en alguien.
 
– Si no está preparado no lo afrontes a lo que teme,por ejemplo en mi caso,cuando él se vio con los tapones fue quien pidió ir a unas fiestas sabiendo que alguno iban a tirar,todo a su tiempo.
 
– Si entran en crisis,yo siempre intente que la exteriorizara,llorando,gritando..como fuera pero que sacara todos esos nervios porque considero que mejor “fuera que dentro”.
 

– No le dejes nunca solo hasta que no se haya calmado,hablale y dale confianza en si mismo,recuerdale que puede superar sus miedos.



Espero haber contribuido un poco a ayudar a alguien.
un abrazo

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Muchas gracias !

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